1. Entender el proyecto
Identificamos el tipo de inmueble, el uso del espacio, la superficie aproximada, el piso existente y el revestimiento que se quiere instalar o reparar.
2. Revisar las condiciones de la base
Observamos planitud, estabilidad, limpieza, humedad aparente, fisuras, piezas sueltas y diferencias de nivel. Esta revisión permite distinguir una instalación directa de un trabajo que necesita preparación previa.
3. Definir el sistema
El formato, la ficha técnica del producto y las condiciones del espacio orientan la modulación, juntas, manta o barrera, adhesivo, perfiles y encuentros. No todos los pisos flotantes, vinílicos ni porcelanatos se resuelven del mismo modo.
4. Preparar e instalar por etapas
El orden puede incluir retiro, reparación localizada, regularización, trazado, instalación, cortes y terminaciones. Las etapas se ajustan al sistema seleccionado y a las instrucciones de los materiales.
5. Revisar encuentros y terminaciones
Al finalizar se consideran continuidad visual, juntas, bordes, cambios de superficie, guardapolvos o perfiles incluidos en el alcance.